Gumersindo Laverde Ruíz

Gumersindo Laverde Ruíz

Otra de las personas vinculadas a este municipio es Gumersindo Laverde Ruíz, que nació el 5 de abril de 1835 en  Estrada (Cantabria), viviendo los primeros años de su vida en las tierras del Conde de la Vega del Sella, de quien su padre, Toribio Laverde, era administrador.

Con cuatro años se traslada con su familia de  Estrada a Nueva (Oviedo), donde en un ámbito poético, católico y tradicionalista empieza a mostrar desde muy joven, 15-16 años, su interés por la literatura, coleccionando libros, periódicos, revistas y colecciones comercializadas por fascículos. Esta afición por la literatura crece con los años, mientras que al mismo tiempo decrece su preocupación por los estudios oficiales; ya con 17 años (en el año 1852) publica sus primeros poemas en la revista La España Literaria y un año más tarde cofunda un seminario científico y literario Álbum de la juventud en la ciudad de Oviedo.

Con 18 años viaja a Madrid para iniciar los estudios de segunda enseñanza mientras que continúa publicando artículos en periódicos como en el Círculo Científico y Literario o El Diario Español; reivindicando una revitalización y estudio de la filosofía española. También en estos años inicia otras actividades como la elaboración de un diccionario de mujeres escritoras españolas, que no acabó, o la participación en la Academia Científica y Literaria de Asturias promovida por el sacerdote Niceto Jaraba, profesor de griego en la Universidad, participación que no duró más allá de tres sesiones por las divergencias políticas entre sus miembros.

En 1859, ya como bachiller en Derecho, Filosofía y Letras, publica sin firma, en la Revista de Instrucción Pública su proyecto para una “Biblioteca de filósofos ibéricos”, iniciativa que finalmente fracasó.

Permanece en Madrid cuatro años más, hasta 1863, cuando se traslada a Lugo para ejercer como catedrático de Instituto y casarse con una luguesa: Xosefina Gayoso. En este mismo año, y gracias a la propuesta de sus amigos académicos Campoamor, Nocedal y Varela, Laverde es nombrado miembro de la Real Academia Española.

En esta nueva situación, casado y catedrático, olvida, aunque por poco tiempo, sus ansias por la filosofía española y publica versos y cantos por ejemplo una oda con la que participó en un certamen literario que la Real Academia Española abrió en honor a Isabel II, tres años antes de que esta fuera expulsada definitivamente de España, concurso que no ganó obteniendo no obstante una mención honorífica (Oda a Isabel Segunda, 03/03/1865).

Ya a partir del verano de 1867, expone su deseo de editar un libro que reúna todos sus ensayos y artículos, obra que publicó en 1868 y que se convirtió en el único que publicaría. En 1871, cuando Amadeo I llega a ser rey, Laverde es nombrado miembro de un tribunal de oposiciones de Madrid, teniendo así que dejar Lugo, aún que quedando nominal y económicamente como Director del Instituto de Lugo. Al año siguiente, 1872, ocupa un puesto en el Ministerio de Fomento y más tarde, de nuevo vuelve a ser miembro de un tribunal de oposiciones.

Ya con 58 años, consagrado como defensor de la filosofía española, aprovecha su estadía en Madrid para obtener el grado de Doctor en la carrera de Filosofía y Letras, e inmediatamente opta a la cátedra de Literatura Latina de las Universidades de Valladolid y Santiago, tomando posesión del citado cargo el 1 de octubre de 1873 en Valladolid.

Un año más tarde, enfermo de los nervios, permutaría su cátedra por otra en Santiago, de donde ya no se moverá más que para visitar Nueva y Outeiro de Rei, donde pasará largas temporadas recibiendo el ánimo de sus amigos a través de las cartas. En este sentido hay una anécdota reflejada en una carta de Varela a Menéndez Pelayo en la que le dice:

“Aunque se ría Ud. de mi ignorancia, le quiero preguntar y le pregunto ¿dónde está Otero de Rey, en Asturias o en Galicia? He recibido carta de Laverde con fecha de allí, y por no saber la provincia a que Otero de Rey pertene-ce, no le he contestado todabía.”.

Gumersindo murió en Santiago el 12 de octubre de 1890. Desde su muerte hasta nuestros días, asistimos a varios intentos, todos frustrados, de reeditar las obras de Laverde; primero es su viuda con la ayuda de Menéndez Pelayo quien lo intenta pero éste fallece sin poder terminar ese deseo, y más tarde los herederos directos del mismo Laverde, sin conseguirlo tampoco.

En la actualidad el colegio de educación infantil y primaria sito en la villa de San Xoán de Outeiro de Rei recibe el nombre de este maestro, poeta y ensayista y es en Outeiro de Rei donde Gumersindo Laverde Ruíz fue y está enterrado.